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Sonrisas que devuelven la esperanza

Silvia celemin

15/04/2019

La paciente acudió a mi consulta derivada por los servicios sociales de su distrito. Hacía tiempo que no tenía trabajo y le era muy difícil encontrar uno: entre otros problemas, el estado de su boca sin la mayoría de las piezas le hacía tener una muy baja autoestima y sabía que era una muy mala carta de presentación en las entrevistas. Además, era impensable someterse a una costosa intervención odontológica para una mujer en desempleo.

Después de una larga conversación con ella, comprendí la importancia que el tratamiento tendría para ella. Así que,  estudiamos su caso y se decidió que cumplía los requisitos para ser incluida en el Programa de Atención Bucodental para Personas con Bajos Recursos que la Obra Social de San Juan de Dios desarrolla en el Hospital San Rafael. Este programa atiende a  pacientes con escasos recursos proporcionando los tratamientos dentales que no están cubiertos por la sanidad pública.

La chica fue intervenida y, además, participó en los cursos de educación bucodental que realizamos para prevenir futuros problemas. La verdad es que fue muy satisfactorio verla mejorar.

Sin embargo, nuestro trabajo dentro del programa bucodental para personas sin recursos no acaba ahí. Nuestro objetivo fundamental es que las personas puedan retomar las riendas de su vida. Por esta razón, se la derivó a una empresa con la que teníamos contacto, realizó la entrevista exitosamente, consiguió el empleo, recuperó su autoestima y volvió a sonreír.

Los problemas bucodentales afectan a una gran parte de la población. Sabemos por recientes estudios nacionales que, por ejemplo, en España el 47% de la población infantil presenta problemas de salud bucal. Esta aflicción afecta sobre todo en aquellas familias con escasos ingresos económicos. De hecho, un estudio de la Fundación Pere Tarrés del 2016, señala que el 66% de los niños de familias con rentas por debajo de la media, presentan infecciones bucales que requerían tratamiento.

Desde los años sesenta, la unidad de Trabajo Social del Hospital de San Rafael ha venido atendiendo a familias con escasos recursos económicos en su programa de salud dental y trabajo educacional. Inicialmente, este programa estaba dirigido a niños, sin embargo, hace algunos años y, gracias al Programa Padi, desarrollado por el Ministerio de Sanidad junto con el Colegio de Odontólogos, que atiende a menores entre 6 y 16 años, hemos podido incluir también en nuestro programa otros colectivos que lo necesitan. 

 

En este sentido, cada vez asistimos a más a adultos en exclusión social y personas con discapacidad intelectual que se quedan fuera de la cobertura del ‘Programa Padi’ y cuyos tratamientos pueden llegar a costar más de tres mil euros.

Son muchas las personas que hemos atendido gracias a este programa y que vienen continuamente a mi memoria: una familia siria bajo asilo internacional que sólo cobraba 500 euros al mes; mujeres víctimas de violencia de género que viven en centros de acogidas; personas con discapacidad intelectual o una familia con tres niños con problemas de salud mental. Personas que no podrían permitirse las más bonitas de sus sonrisas.

En su mayoría, destinatarios son personas en situación de exclusión social: familias monoparentales percibiendo prestaciones sociales, familias con ambos progenitores desempleados, familias donde solo uno de sus miembros trabaja con un salario por debajo de los mil euros o mujeres que viven en centros de acogida de emergencia con menores a su cargo. De hecho, el 62% de las personas atendidas en 2017 sólo obtuvieron ingresos mediante rentas o pensiones.

Se trata de familias en grave situación de vulnerabilidad derivadas de diferentes ONG, centros de salud y centros de servicios sociales. Durante el año pasado, pudimos atender a 58 pacientes en este programa financiando parte o totalmente el tratamiento dental. Seis tenían una discapacidad intelectual y la mayoría de los atendidos vivían en infraviviendas, viviendas irregulares o pisos de acogida.

Reflexiono sobre lo que hago y tengo muy presente que la salud dental es un tema de salud prioritaria a la que no todos pueden acceder y que la perdida de bienestar social y la situación de exclusión social a la que se ven abocados determinados colectivos afecta a su dentición y pone en evidencia las desigualdades sociales. 

Sé que, gracias a las muchas donaciones de personas solidarias que contribuyen con la Obra Social de San Juan de Dios, podemos ayudarles a retomar su vida y, cuando sonríen, sabemos que también tenemos un motivo para sonreír.
                                                                                                

Silvia Celemin Mengual
Trabajadora Social Sanitaria  Hospital San Rafael
Hermanos de San Juan de Dios.
 

 

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