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El Albergue San Juan de Dios de Madrid recibe una ayuda de 15.000€ de la Fundación Mutua Madrileña en su Convocatoria Extraordinaria de ayudas a Proyectos Sociales.

Comedor del Albergue San Juan de Dios

24/06/2020

El Albergue San Juan de Dios de Madrid recibe una ayuda de la Fundación Mutua Madrileña en su Convocatoria Extraordinaria de Ayudas a Proyectos Sociales ante la crisis generada por el Covid-19, por valor de 15.000€. Esta ayuda cubrirá las necesidades básicas de alimentación de los meses de mayo y junio de 108 personas sin hogar confinadas en el Albergue durante el estado de alarma.  

Ante la dramática crisis derivada de la pandemia por Covid-19 y las medidas decretadas para su contención y extinción, el Albergue San Juan de Dios ha redoblado los esfuerzos, tanto humanos como financieros, para continuar ofreciendo una atención integral y de calidad a las personas acogidas.

Las personas sin hogar acogidas han permanecido durante todo el día en el Centro, estableciéndose planes de atención extraordinarios para dar cobertura a todas sus necesidades y ofrecerles el mayor bienestar que hemos podido.

Esto ha implicado la intensificación del trabajo de acompañamiento psicosocial y de la atención sanitaria, unido a la desinfección de espacios y a la provisión íntegra de alimentación y otras necesidades higiénico-sanitarias para el total de personas acogidas. 

Todo el esfuerzo no ha sido en vano. El compromiso de las personas acogidas en este Albergue durante la etapa del estado de alarma ha sido ejemplar, contribuyendo como cualquier ciudadano para frenar la pandemia en la medida de sus posibilidades. Su respuesta ha sido muy positiva: se han implicado en el funcionamiento del Centro, atendido a la normativa, mantenido un buen ambiente en la convivencia y organizado actividades.

En palabras de C.B, persona acogida actualmente en el Albergue,

“juntos nos hemos dado cuenta de que el cuidado de cada uno es vital para el cuidado de los demás”.

Corte de voz

Agradecemos iniciativas como la de la Fundación Mutua Madrileña, que han hecho posible que hagamos frente a las necesidades surgidas durante la pandemia. Cuando la realidad se impone y es necesario ofrecer una respuesta, se hace imprescindible cooperar para poder afrontar estos escenarios imprevistos.

Y ahora, ¿qué?
“Prevemos un escenario inmediato marcado por dificultades financieras para mantener nuestra actividad, que justo en estos momentos es indispensable, ya que nuestra acogida es el único sostén con el que cuentan más de un centenar de persona que carecen de los bienes y medios de vida más básicos”, explica Amelia Oviedo, Directora Técnica del Centro, que también recuerda que “las personas sin hogar están consideradas población especialmente vulnerable ante la pandemia, tanto por carecer de las condiciones para poder minimizar el riesgo de contagio, como por la presencia de patologías que agravan el diagnóstico, además de contar con mayores dificultades para aislarse”.

Además, tenemos que tener en cuenta que las personas sin hogar se encuentran en situación de máxima desprotección ante este tipo de situaciones sobrevenidas “en primer lugar, por carecer de un espacio propio donde residir y aislarse, lo que implica que dependen de colaboración externa no sólo para acometer las disposiciones que se establecen para luchar contra la pandemia, sino para cuidar de su propia salud”, nos cuenta Amelia Oviedo.

No les olvidemos
Y, si bien durante los meses más duros de la pandemia, las personas sin hogar han estado en el foco como población vulnerable, “a medida que hemos ido pasando de fase, parece que están cayendo de nuevo en el olvido, pero no podemos dejar a nadie atrás” señala la Directora Técnica.

Las personas sin hogar han contribuido y contribuyen día a día para que la situación de emergencia sanitaria mejore, a pesar de las difíciles circunstancias en las que viven.

Ante la incertidumbre que se avecina, tenemos que seguir apostando por las personas, especialmente por la población más vulnerable. Continuar ofreciendo el apoyo que precisan para que superen la situación tan crítica en la que se encuentran.